 | Foto: © Archivo CadizNet Cristo de la Buena Muerte | | La sobriedad del templo, tres naves y crucero, alcanza el mayor aliciente en el bello retablo mayor realizado por el arquitecto Pedro Ángel Albizu (1753-1817) a partir de 1783. Albizu, aprovechó del anterior -que se debía a Alejandro de Saavedra- algunas imágenes de Alonso Martínez (1614-1668) que son las que están doradas y las que se encuentran en el ático representando a San Agustín. En los cruceros, vemos dos retablos neoclásicos de mármoles de colores originales de Albizu también. El de la izquierda, guarda la imagen del Santo Cristo de la Humildad y Paciencia, hermosa obra firmada por Jacinto Pimentel (1605-1676), que realizó por encargo de la cofradía de los vizcaínos en 1638. El otro del crucero opuesto, de igual forma, cobija la imagen de la Virgen del Mayor Dolor, una dolorosa de Ignacio Vergara (1713-1781) que es la cotitular de la cofradía del Cristo de la Buena Muerte, singular y hermosa obra debida a Alonso Martínez (1614-1668) realizada en 1649. Para muchos entendidos en arte y estudiosos de la imaginería andaluza, este Cristo está considerado como el mejor crucificado de toda Andalucía del XVII y realmente es espléndido. Procesiona dentro del mayor silencio y a oscuras en la noche del Viernes Santo, siendo impresionante verlo en la sobriedad del paso y a la luz de tan sólo cuatro gruesos hacheros de cera amarilla. |