 | Foto: © P.Lima Cristo crucificado de marfil (sacristía) | | Esta iglesia alberga una serie de esculturas de singular mérito artístico que suponen un reflejo de lo que en su día poseyó dicho recinto sacro. La pieza más antigua que se conserva es el crucificado que preside la sacristía, obra en marfil de gran tamaño; su cabeza porta una gruesa corona de espinas que sujeta sus ondulantes cabellos. De fina anatomía, se cubre con un paño de pureza con pliegue central sujeto a los lados sobre los que caen pliegues rectilíneos, mostrando gran realismo en su rostro. Por sus caracteres, parece responder a los modelos de crucificados expirantes del arte renacentista portugés del s. XVI. Otro crucificado de gran interés es el que preside el altar mayor y presbiterio -obra barroca de pequeño formato del s. XVIII- cuya policromía, estudio anatómico, escorzo y movimiento recuerdan a los maestros napolitanos de la época como Giuseppe Picano |