 | Este grabado muestra las Puertas de Tierra según se conservaban en la época. | | Don Melchor de Cuéllar pone el patronato y la administración del mismo en las manos de la Compañía de Jesús, aunque revoca la orden el día 25 de marzo de 1632 y pone el patronato en las manos del Cabildo Catedral y encarga al famoso platero Antonio Suárez la realización de la magna obra que éste entrega al Cabildo el día 11 de junio de 1664. Poer como los antiguos eran muy suyos y no entregaban las cosas así como así, don Melchor de Cuéllar establece unas condiciones para prevenir, en lo posible, la conservación de la dádiva y para evitar pignoraciones de ésta. Las cláusulas que establece, entre otras, son: "Que saliese el día del Corpus Christi de cada año y que estará y permanecerá en la dicha Santa Iglesia sin sacarse de ella por ninguna causa, razón ni título...". Bueno, pues todo esto se iba viniendo abajo cuando, en 1873, "el Ayuntamiento nombrado por sufragio universal" trata de subastarla "para comprar armamento", siendo decisiva la intervención de los señores don Alfonso Moreno Espinosa y don Antonio Góngora que lo impidieron, así como el Cabildo Catedral y su entonces Canónigo Obrero y más tarde obispo de la diócesis, don Vicente Calvo y Valero (1884-1898). |