 | La Plaza San Juan de Dios durante el saqueo anglo-holandés de 1596 | | La tradición quiere culpar al enemigo de la destrucción total de la ciudad -tan desprotegida por la Corona- pero la historia, que trata de poner las cosas en su sitio, dice que la catedral fue respetada por una orden de la reina Isabel I, aunque es verdad que el fuego la asoló por diversos frentes, dejándola maltrecha. Los pocos edificios religiosos existentes fueron incendiados y saqueados, salvo el convento de San Francisco, donde se hospedó Robert Devereux, segundo Conde de Essex, nacido en Netherwood en 1567 y decapitado en la Torre de Londres en 1601. Fue favorito de la reina Isabel I de Inglaterra, pero las conspiraciones acabaron con su vida siendo muy joven. Essex era el que mandaba la expedició real contra Cádiz. |