 | Foto: © E. Christian Moreno Paso de La Borriquita, en el Domingo de Ramos | | Pero Don Tomás, tal vez queriendo agradar o estudiando bien el sentido eclesial de las cofradías y hermandades, es el nuevo obispo impulsor de las mismas, pues durante su mandato de 21 años -desde 1943 a 1964- se erigen canónicamente en la capital nada más y nada menos que 13 cofradías y en el resto de la diócesis pasan de 20. Y así, entrando en esta etapa de prosperidad cofrade, empecemos por la popular "borriquita", la cofradía de Penitencia y Hermandad de Nazarenos de Ntro. P. Jesús de la Paz en su Entrada Triunfal en Jerusalén y Ntra. Sra. María Stma. del Amparo, cuyas reglas y estatutos se aprueban y por tanto s erige canónicamente en agosto de 1944, en la parroquia de San José, siendo entonces la primera y la única cofradía establecida en una iglesia de extramuros de la ciudad. Las claras connotaciones socio-políticas de aquellos tiempos se nota, también, en las advocaciones de las imagenes y así esta cofradía llama a su Cristo de la Paz y a su Virgen del Amparo y, desde el principio, caló en el alma gaditana y su popularidad fue notoria desde el primer día cuando avenida adelante camino de las Puertas de Tierra hacia la catedral, los penitentes, palmas en las manos, acompañaban un misterio inédito hasta ese momento en la pasión según Cádiz. Y a Láinez, le encargan el Señor y las demás figuras mientras que la Virgen llega desde Valencia. Luego, con el devenir de los años, es Buiza el que se encarga de remodelar -muy bien- al titular como otros imagineros de hacer lo mismo con otras figuras y el misterio gana en contenido artístico y plástico. La salida magistral de la cofradía desde el templo carmelitano, es de gran fuerza y de gran belleza y las frondas de la Alameda, con una primavera recién estrenada, hacen palio y dosel por donde se pasea el cortejo y el mar pone el contrapunto a tanto verde y sirve de fondo oceánico. |